Refugios antiaéreos de la Guerra Civil

Como todas sabéis, en la Guerra Civil, los nacionales junto a la Legión Cóndor de la Alemania nazi y la Aviación Legionaria de la Italia fascista, bombardearon en repetidas ocasiones territorio vasco, causando verdaderas masacres como las archiconocidas de Durango y Gernika. Pero estos no fueron los primeros bombardeos contra población civil. El que dicen que fue el primer bombardeo contra población civil en suelo vasco fue el de Otxandio. Aunque es poco conocido, se produjo sólo 4 días después del alzamiento militar, el 22 de Julio de 1936, en plenas fiestas patronales de la localidad vizcaína. En este caso fueron los nacionales con dos Breguet Br.19 con insignias republicanas procedentes del aeródromo de Recajo, situado a unos diez kilómetros al este de Logroño, dejando 57 muertos y numerosos heridos, de ellos la mayoría  niños.

No fue este el primer bombardeo en el estado, ya que anteriormente habían bombardeado Madrid, Málaga,…

Vistos los antecedentes, el Gobierno vasco encargó a un especialista la organización del servicio de protección contra bombardeos. Como leemos en este documento  fechado en París el 10 de Junio de 1938, donde el consejero de sanidad del Gobierno de Euzkadi , Eliodoro de la Torre y Larrinaga, certificó que:

 “Don J. Ramón Ramírez de Olano y Bañares, Doctor en Ciencias Químicas, fue encargado por este Departamento de Sanidad, de la organización del servicio de protección contra bombardeos aéreos de la población civil de Bizkaia, habilitación de refugios contra gases, organización de Defensa pasiva, y de la fabricación de máscaras contra gases asfixiantes para la misma, cometido que desempeño a toda satisfacción durante los años 1.936-1.937”.

Aunque hable de Bizkaia, en un listado de obras de construcción y mejora de trincheras, refugios contra aviación, carreteras y puentes a realizar en el territorio gobernado por el Gobierno de Euzkadi del Departamento de Defensa, del año 1936. Aparecen aparte de localidades vizcaínas, también de Aiaraldea.

Dentro de la construcción de refugios aéreos la única localidad alavesa que cita es Artziniega, como veremos a continuación:

Listado refugios

Este documento no tiene fecha exacta, pero viendo que no aparecen localidades como por ejemplo Gernika creemos que sería de mediados o finales de dicho año.

En un artículo anterior os hablamos de que nuestro municipio sufrió bombardeos, tanto en montes como en la propia Villa. Un testimonio que tenemos que incorporar nos habla de exactamente tres.

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Marca de una bomba tapada como cemento, en la casa indiana del difunto Baldomero Castresana Goikoetxea, oftalmólogo de gran prestigio.

Y allí os contabamos que en la Guerra Civil las Canónigas Regulares Lateranenses de San Agustín –Las Monjas Agustinas– prepararon un refugio en caso de bombardeo en el Monasterio de Ntra. Sra. de los Remedios, es decir, en el convento de las agustinas.

No sabemos si tenían un refugio para la población, si daban refugio a los gudaris, o ambas dos. Gudaris por cierto, de los que hablan muy bien las monjas agustinas, algo recíproco, como demuestran estos dos testimonios:

-“… No hay que olvidar que la guerra produce inevitablemente rozamientos y molestias, pero rindo tributo a la justicia haciendo constar que elementos de prestancia en la localidad, cuales son la Comunidad de Religiosas Agustinas que existe en ella (…) han hecho llegar a mí la justa sensación de que el proceder de la oficialidad, clases y milicianos del 4º Batallón de U.G.T., ha sido irreprochable y todas las personas y entidades dichas, hablando de esta unidad con marcadísimo acento de sumo elogio. (…) El Comandante Jefe del Sector, Arceniega, 24 de Marzo de 1937.”

-“… Arceniega, a media tarde, sospechando que el enemigo no tardaría en alcanzar Gordejuela quise bajar a este pueblo a despedirme de unas amables monjas que tenían su residencia en el mismo (…) Ya anochecía; así es que cambiamos breves frases, y nos despedimos. (…) El enemigo que rodeaba ya aquellos parajes, a no muchos metros de distancia, creyó oír ruidos anormales, y disparó en nuestra dirección algunas ráfagas de ametralladoras, un poco al azar. Nada nos ocurrió (…)”. Agapito Urarte Susaeta, Comandante del batallón Amayur.

Gracias a un informe del Inspector General de Obras del Departamento de Defensa expedido el 30 de Diciembre de 1936 -esta vez encontrado en el Archivo Municipal sabemos dónde estaba ese refugio antiaéreo de Artziniega; en este caso eran dos, digamos oficiales.

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Así decía el informe:

Cumplimentando la orden recibida de la Dirección General de Administración del Departamento de Defensa de Euzkadi, en su día, el suscrito giró una visita de inspección a ese término Municipal para ver el estado de las obras de construcción del refugio contra los bombardeos en la finca donde se halla la Comandancia Militar.

Al igual que le indicó el señor el Sr. Comandante de esa Plaza, tengo el gusto de manifestar V.S. que convendría dar el mayor impulso posible a las obras de construcción de de este refugio, pero procurando colocar en la parte exterior de las puertas de acceso a la finca, unos letreros con la inscripción: “Refugio para caso de bombardeo”.

También se le indica al citado Comandante, permita el libre acceso al interior del citado refugio a la población civil de ese pueblo.

En la casa del vecino de esa Mateo Barquín, existe una bodega muy amplia, que resulta un buen refugio para estos casos, pero conviene dotarle de luz en su interior, reforzar con dos filas de sacos terreros o areneros en la parte superior del terreno bajo el cual se halla el refugio y además y en la puerta de acceso al mismo, por la entrada de la huerta se levantará una fila de sacos de arena, en asta entera para reguardar la entrada.

Convendría que por esa Alcaldía se dictara un bando, indicando al vecindario para que indique y ponga en su conocimiento de todas las bodegas que pudiera haber en esa, a fin de habilitarlas para refugios. Es de suponer que existan algunas, ya que en ése término municipal se ha prodigado de antiguo la cosecha de chacolí.

LOCALIZACIÓN DE LOS REFUGIOS

 

Casa Palacio Norzagaray

Como leemos en el informe, uno de los refugios se encontraba en la casa de Mateo Barquín. Esa casa es conocida como la de Barquín entre la gente mayor del pueblo, porque allí vivía Mateo Barquín Saez. Hoy en día es la número 37 de Barrenkale, antiguamente la número 4.

Siempre se ha oído que allí, en la parte de atrás de la casa, había un refugio. La leyenda urbana dice que llegaba hasta el museo. La hemos inspeccionado unas cuantas veces y eso es una fábula, lo que allí se encuentra es una bodega subterránea, como también dice el informe, que usaron como refugio antiaéreo. Esta bodega no sobrepasa los límites de la propiedad de la casa.

Nos contaba Imanol Aretxabala Isuskiza (77años) que esa bodega la debieron tapar en parte, “antes debía llegar hasta donde Paredes“. En su caso no sobrepasaría los limites de la finca.

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Acceso desde el exterior.
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Acceso desde el interior de la casa.
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Vista desde la entrada exterior.
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Vista desde la entrada interior.

De las bodegas que hay en la localidad que hemos visitado, esta es la única que tiene armazón de hormigón. Tal vez es casualidad, pero posiblemente sería para darle robustez al refugio. Decimos posiblemente, porque en el informe no se habla de hacer un armazón. Por otra parte, igual ya estaba hecho cuando lo visitó el inspector.

Palacio Garay

Nos contaba Isabel López Álava (89 años) que “cuando pasaba el “alcahuete” tocaban las campanas y se refugiaban”. Ella vivía en Atxomin y no recuerda ningún refugio. Cuando habla de refugiarse era dónde podían. Se acuerda que su hermana “cuando tocaron una vez las campanas estaba con los bueyes y se refugió en el depósito”. Una de las bombas nos dijo que “cayó en las cocheras de Garay, allí se encontraban los republicanos”.

Aparte del Palacio de Garay, los republicanos se hospedaron en más sitios, como por ejemplo en Los Frailes. Un extensa comunicación entre el comandante del sector “Arceniega-Respaldiza” y el Gobierno de Euzkadi, fechada en Artziniega el 24 de Marzo de 1937, nos desvela dónde estaba la Comandancia Militar, por lo tanto uno de los refugios. No estaba equivocada Isabel.

“Faltan, es cierto, algunos muebles de la propiedad de Dn. Antonio Garay, propietario del edificio de esta Comandancia de sector”.

 

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Palacio Garay y cocheras en la parte derecha.

 

En los documentos revisados, siempre hablan de la finca de la Comandancia, no expresa exactamente dónde estaba el refugio. Preguntando a la gente de mayor edad no sabían que allí hubiera habido un refugio. A uno de los promotores de la urbanización El Palacio, donde estaba el Palacio de Garay, nos dijo que le quería sonar, pero no pudo decirnos dónde estaba. Cree que en el Palacio no, porque allí había un garaje para coches, una enorme pecera, un zaguán… cree que de estar sería en las cocheras (las cocheras están dentro de la finca). Justo donde nos dijo Isabel que cayó una bomba, y suponemos que estaría la Comandancia Militar, porque Antonio Garay  hasta semanas antes de que cayera Artziniega y huir a Francia, estaba en su palacio viviendo. Lo sabemos por documentos que hemos revisado y no vamos a transcribir, por no desviarnos del tema.

 

 

 

Las cocheras como vemos siguen en pie, así que lo dejamos para una futura investigación.

Convento de las Agustinas

Como hemos comentado anteriormente, las monjas Agustinas  prepararon un refugio en caso de bombardeo en el convento. Estuvimos hablando con una de las hermanas y nos dijo que el refugio era el propio convento, no había nada subterráneo.

Todo lo que nos comentó la hermana con la que hablamos, se lo había contado la más mayor de ellas. Historias como esta: “Los rojos les traían de comer alguna vez, porque en aquella época pasaron mucha hambre. Las Carmelitas se trasladaron aquí y eran las que atendían a los heridos en el hospital que había en el colegio, dónde el museo. Por eso se trasladaron aquí”

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Claustro del convento.

 

Campanario de la Parroquia

Una mujer de 89 años y vecina del pueblo (no quiere que aparezca su nombre en el artículo) , nos contó que ella de pequeña se acuerda de que cuando pasaban los aviones, “nos refugiábamos en la bodega de Barquín, en el refugio allí todos acurrucados, y alguna vez recuerdo que en el campanario de la parroquia, allí estábamos muy apretujados. Se entraba por la puertica esa pequeña del pórtico”. Le preguntamos si había algún zulo subterráneo y nos dijo que no, que allí mismo como podían todos apretujados. Y no sabía si en el pueblo había más, “vivíamos en esta parte del casco y era dónde íbamos”.

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“Puertica” del campanario.

En este espacio al igual que el convento, lo usarían de refugio,  porque no pensaban que los fascistas serían capaces de tirar bombas a un edificio religioso.

Zulos particulares

Aparte de estos refugios digamos públicos, tenemos testimonios de zulos en casas particulares o naturales, como el que hay en una caserío en Garabilla (Barrio de Llanteno a escaso kilómetro de Artziniega), uno en el zaguán, un deposito de hormigón que había dónde la urbanización Axpe, la cueva de Retes de Tudela,…. dónde se refugiaba la gente cuando tocaban las campanas de la parroquía; que era la manera que usaron en Artziniega para avisar que venían los aviones.

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Campanario de la parroquia.

Es muy probable que hubiera más lugares usados para este fin, así que animaos y preguntad a vuestras personas mayores a ver dónde se refugiaban ellas e iremos incorporándolo a la lista.

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Localización de lo refugios, digamos comunes o públicos. Puntos naranjas.

Por último, no queremos pasar por alto lo que dice el  Inspector General de Obras  del Departamento de Defensa del Gobierno de Euzkadi, cuando habla de que se “ponga en su conocimiento de todas las bodegas que pudiera haber en esa, a fin de habilitarlas para refugios. Es de suponer que existan algunas, ya que en ése término municipal se ha prodigado de antiguo la cosecha de chacolí.”

No sabemos si otras bodegas, aparte de la mencionada, se usaron de refugio en la Guerra Civil; pero atestigua, una vez más, la importancia que tuvo el chacolí en nuestro municipio. Bodegas subterráneas que dice Juanjo Hidalgo en “El cultivo de la vid en la zona del Chacolí Alavés : Mas de mil años de historia documentada para el estudio y protección de un patrimonio vitivinícola olvidado” (2011) son «hasta el presente las únicas existentes en todo el chacolí vasco».

Con un Salud y República damos por finalizado este artículo.

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Documento de Eugenio Yarritu Urquijo escrito y firmado con su puño y letra, en plena guerra.

 

Bibliografía:

  • Archivo Histórico del Gobierno Vasco. Fondo del Departamento de Defensa.
  • Archivo histórico del Gobierno Vasco. Fondo especial Beyris.
  • Archivo Histórico Nacional. Fiscalía del Tribunal Supremo.
  • Archivo Municipal de Artziniega.
  • URARTE, Agapito (Caracas, año 1956) . Los últimos días del Batallón Amayur.
  • http://www.otxandio.eus/es-ES/Otxandio/Paginas/ElbombardeodeAndikona.aspx.
  • Herria.

Utzi erantzun bat

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