La bicicleta en Artziniega (apuntes históricos)

En 1885, John Kemp Starley crea la “bicicleta de seguridad” Safety Bicycle, muy parecida a una bicicleta urbana actual. Tenía frenos y la postura era mucho más cercana al suelo, de ahí su nombre. Se añadieron poco después, en 1888, los neumáticos con cámara de aire desarrollados por el irlandés John Boyd Dunlop, cuyo tubo interior se rellena de aire amortiguando parte del golpeteo contra los caminos. Las ruedas eran casi del mismo tamaño y los pedales, unidos a una rueda dentada a través de engranajes y una cadena de transmisión, movían la rueda de atrás. La bicicleta de seguridad se extendió rápidamente por todo el mundo industrializado y su precio gracias a la fabricación en serie se fue abaratando cada vez más. De ahí su auge.

Esta es la bicicleta que dio origen a la que hoy conocemos. Si queréis saber más, aquí os dejamos un enlace donde hablan de la historia de esos primeros velocípedos.

Como todos sabemos la “bicicleta de seguridad”, hoy llamada bicicleta o coloquialmente  bici, es un medio de transporte sano, ecológico y sostenible. Aparte de un medio de transporte; también es utilizado para practicar deporte, como el ciclismo de competición o ciclo turismo. Y sobre ello os vamos a dar unos apuntes históricos de Artziniega.

MEDIO DE TRANSPORTE

A principios del siglo XX, había poca gente que tenía bicicletas en nuestro municipio. Para haceros una idea, había más de 100 parejas de bueyes censadas y, como veremos a continuación 22, bicicletas. Gracias a este documento sobre el impuesto de patentes de circulación del archivo municipal de Artziniega, sabemos quiénes eran los dueños de esas bicicletas, que estaban matriculadas. Decimos matriculadas, porque antiguamente estos medios de transporte pagaban impuestos y llevaban  matrícula. Seguramente alguna más habría, pero sin matricular.

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Ayuntamiento de Arceniega         Año de 1934

BICICLETAS

Estado numérico de las bicicletas, que para los efectos del impuesto de patentes de circulación existen en este Ayuntamiento, con expresión de los dueños de las mismas, según se relacionan a continuación:

Arceniega Gordeliz Barrataguren Ureta Sojoguti
-Santos Galindez

-Eustaquio Angulo

-Juan Urruela

-Pedro Arrizubieta

-Manuel Respaldiza

-Mateo Paredes

-Angel Goikolea

-Florencio Diego

-Primitivo Gutiérrez

-Ángel Molinuevo

-Alejandro Perez

-Eduardo Respaldiza

-Luis Ochoa

-Joaquin Fuentes

-Daniel Billeros

-Santos Bárcena

-Antonio Tierra (Celador Provincial)

-Primitivo Albarez (Carretero del estado)

 

-Faustino Sanchoyerto

-Benjamin Sanchoyerto

-José López -Mateo Raigadas

 

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Una de las bicicletas de época que podéis ver en Artziniega Museoa.

CICLOTURISMO

El 7 de Marzo del año 1907, en el diario Eco de Navarra en un anuncio enviado por su corresponsal de Bilbao, el día 6 a las 10:20 de la noche, informaba de una excursión ciclista:

Un buen numero de de socios del “Club Ciclista” han organizado para el domingo próximo una excursión a la villa alavesa de Arceniega. Los ciclistas saldrán de madrugada, comerán en dicha localidad y regresaran al anochecer”.

Posiblemente ese domingo (10 de marzo de 1907), haya sido la primera marcha (excursión) cicloturista en pasar por Artziniega. Muchos años más tarde la Sociedad Ciclista Artziniega organizaba una marcha con salida y llegada en el pueblo que duró varios años.

CICLISMO AMATEUR

El 15 de agosto de 1916 con motivo de la festividad de Nuestra Asunción (patrona de la villa) hubo una “carrera de bicicletas por los jóvenes de la villa, en la que se disputarán varios premios”.

Aquí tenemos la primera noticia de una carrera ciclista que se disputó en la Villa. En esa época pocos tendrían bicicleta como hemos visto. En fiestas de Artziniega y alguna fecha más la S.C. Artziniega sigue organizando carreras.

En el año 1972, nuestro vecino Javier Lekue Sainz (66 años), ganó la Copa Presidente (parecido al Trofeo Lehendakari de hoy). Era para corredores amateurs y se puntuaba según los resultados que obtenían los corredores en las diferentes pruebas que se disputaban durante el año. El trofeo, nos cuenta Lekue que lo tuvo que recoger su padre, porque él estaba haciendo el servicio militar en ese momento.

CICLISMO DE ELITE

La primera Vuelta al País Vasco se celebró en 1924 (11 años antes que la primera Vuelta a España), pero las dos primeras ediciones no pasaron por aquí. La primera etapa era Bilbao-Vitoria-Pamplona e iban a Gasteiz por Sodupe, Okondo, Laudio, Orduña…  No fue hasta  la primera etapa de la tercera edición cuando transcurrió por primera vez por Artziniega.

Aquella primera etapa de la III edición de la Vuelta al País Vasco dio salida en Bilbao el 4 de Agosto de 1926. Este era el recorrido: “Bilbao, Baracaldo, Sestao, Portugalete, Santurce, Cierbena, Nocedas, Las Carreras, San juan de Somorrostro, Ontón, Castro Urdiales (Brazomar), Otañes, Muñecas ( Las Muñecas), La Baluga, Sopuerta, Galdames, Gueñes, Zalla, Ocharan, Valmaseda, Bortedo, Arceniega, Menagaray, Amurrio, Orduña, Alto de Unza (Barrerilla), Izarra, Zuazo, Subijana, Nanclares, Vitoria. (176 kilometros).

La etapa, la ganó el luxemburgués Nicolas Frantz, que también se hizo con la general de dicha vuelta.

En la edición del año 1929 que también pasó por nuestro pueblo, vemos que salían muy prontito: “a las 6 de la mañana se ha dado la salida  desde la Plaza de Arriaga a los corredores inscriptos en la Sexta edición de la Vuelta al País Vasco. Los inscriptos eran 73 pero ayer acudieron al precintaje solamente 51, siendo interesante advertir que ni un solo “as” faltó a la operación.”

En la edición de 1936 aunque estaba anunciada e iba a pasar por nuestras carreteras,  fue suspendida debido a la guerra civil. Así que la última vez que pasó por nuestro pueblo hasta que se volvió a celebrar en el año 1969, fue en 1935. Esa primera etapa de 1935, como acabo siendo costumbre, fue Bilbao-Gasteiz. Así decía parte de la crónica del diario La Voz del 7 de Agosto de 1935, la  más completa que hemos encontrado:

(Crónica telefónica de nuestro enviado especial Eduardo Teus)

VITORIA 7 (5 t.).—Al cabo de cinco años resucita la Vuelta al País, Vasco. La gran carrera por la que el ciclismo español dio señales de vida internacionalmente se ha puesto nuevamente en pie por “Excelsius” con un esfuerzo elogiable. A su llamamiento han acudido todos nuestros ases. Lo mejor del ciclismo español frente a una  representación extranjera de valía  en la que destaca el italiano Bartali, ganador de numerosas pruebas este año y del Gran  Premio de la Montaña en la Vuelta a Italia y ciclista muy completo que hasta ahora ha contado con actuaciones por triunfos en España, y junto a él, dándole  guardia de honor, como Bovet, Scortitatti, Negrini, paisanos suyos; el alemán Altanburger y el francés Gianello. En el nutrido grupo de inscritos ha habido muy pocas bajas, pues han sido 68 los que se han presentado a la salida, guardando antes de partir un momento emocionante de  silencio en memoria del desgraciado Cepeda.

SE PINCHA CON PROFUSIÓN

Mucho público frente al Ayuntamiento de Bilbao, donde se dio la salida a las ocho y cuarto de la mañana. Fueron los corredores neutralizados hasta Basurto, donde comenzaba la carrera. Pronto hubo una víctima: la carretera es estrecha y de mucho tránsito, y en el barullo de coches que se formó fue arrollado el italiano Erba, hombre de clase y del que se esperaba hiciera bastante en esta Vuelta. En seguida empezó en aquella carretera polvorienta y bacheada una serie de pinchazos. Fueron numerosos los corredores que tuvieron que reparar averías de tubulares, entre ellos Golzari, Andiarena, San Pedro, Calvo, David Pérez, Goenaga, Severiano Hevia y Elguezábal. Entre todos estos, apenas si hay gente de valía. De pronto vemos a Ricardo Montero pinchar, y poco después a Cyprien. Más tarde, el alemán Altenburger tiene que apearse de su máquina, sin que afortunadamente para todos sea la marcha muy rápida.

CALMA DURANTE KILOMETROS Y KILÓMETROS

 No se tira al frente del pelotón, que es muy compacto. Los únicos rezagados son por las causas que antes hemos indicado. El que marcha llevando el pelotón es Gianello, que a veces alterna con Bartali y Ezquerra. También el madrileño Berrendero se siente a veces con ganas de jaleo y acelera un poco la marcha. Se unen pronto Ricardo Montero, Pou y Altenburger, y van todos juntos con tranquilidad. Empieza a llover. Se acaba el polvo. La carretera es mejor. Se pasa por Valmaseda casi todos juntos. Las gentes se reservan para la batalla, que no ha de comenzar hasta los 80 kilómetros de la carrera.

LOS FUERTES REPECHOS DE ARCENIEGA

Están a 80 kilómetros de la salida. Hay una serie de durísimos repechos, que es donde se da la batalla y queda disgragado el pelotón. Los primeros en sufrir pinchazos en este momento inoportuno y decisivo de la carrera son los madrileños Bernardo de Castro y Berrendero. Ha quedado por completo roto el grupo compacto de cabeza. Ya no hay pelotón. Van casi todos despegados y sueltos. Vamos anotando los primeros hombres de clase que flaquean en este momento de la batalla. Desde luego, el primero en perder terreno es Cañardo, que no marcha bien. Luego vemos que también se retrasan los españoles Cardona. Montes, Escuriet y Vicente Trueba, y del equipo italiano, hombres de valía como Bartali, Scorticatti, y el alemán Altenburger. En cambio, se mantiene bastante bien Ricardo Montero, y tampoco pierde terreno Ezquerra. Vamos pasando algunos grupos, y nos colocamos en cabeza para ver cómo va la carrera por allí, porque ya ha quedado todo roto y disgregado. Se han escapado cuatro corredores: Gianello, Egli, Fermín Trueba y Bovet, o sea tres extranjeros y un solo español. A unos 500 metros van Hargues, Scorticatti y Ezquerra. La lucha es durísima en este instante, hasta el punto de que ante un fuerte ataque de Fermín Trueba queda despegado Gianello, que después de luchar cuatro o cinco kilómetros logra volver a tomar contacto.

LA ESCALA DE LA BARRERILLA

Los adelantamos un poco para tomar los tiempos al pie de la escalada. Van en cabeza Gianello, Egli, Trueba y Bovet, y detrás, a una distancia de dos minutos, marchan casi juntos, con escasa diferencia, Scorticatti, Hargues, Bartali y Ezquerra, y más atrás, Daniel Ruiz, Emiliano Álvarez, Molina y Ricardo Montero. En la subida de la Barrerilla se distingue formidablemente Ezquerra, que deja atrás a los que iban con él, y se lanza a la persecución del grupo de cabeza. En este grupo que va delante marca el tren casi constantemente Fermín Trueba, mientras se rezaga el italiano Bovet. El vasco Ezquerra, que sube, como ya indicamos, formidablemente, logra dar alcance un kilómetro antes de la cima al grupo de cuatro corredores que se había escapado, y en ese preciso instante Trueba y Ezquerra atacan. Los extranjeros tratan de alcanzarlos, pero no logran su intento, y se entabla una lucha dura en los últimos metros de la cumbre para ver quién es el que puntúa primero. Sólo cinco segundos se adelanta Ezquerra, que es el que pasa, entre una ovación enorme, por el alto da la Barrerilla.

LA PUNTUACIÓN EN EL ALTO

Esta es la primera cuesta puntuable para el Gran Premio de la Montaña del País Vasco. Los tiempos en esta cuesta son los siguientes: A cero minutos, Ezquerra; a cinco segundos, Fermín Trueba; a trece segundos, el francés Neri, que ha subido admirablemente; a 42 segundos, Gianello y Egli, juntos; a un minuto y cuatro segundos, Bovet; a un minuto y cuarenta, y cinco segundos, Molina; a dos minutos y tres segundos, Ricardo Montero; a dos minutos y diez segundos, Hargues; a dos minutos y veinte segundos, Luciano Montero; a dos minutos y cincuenta y cinco segundos, Emiliano Álvarez; a tres minutos y cinco segundos, Bartali y Scorticatti.

EL DESCENSO HACIA VITORIA

Nada mejor para dar idea de cómo marchan los grupos después de esta subida de la Barrerilla es ir dándoles alcance y tomando los nombres de los corredores que vamos pasando. Los primeros a que damos vista es al pelotón formado por Golzarri, Pou, Cardona y Bula. Más adelante, otro grupo compuesto por Escuriet, Otaola, Fernández y Altemburger; sólo Urbano Bautista; casi alcanzándole un pelotón de nueve corredores, formado por Luciano Montero, Goilzarri, Andiarena, Montes, Berrendero, Hevia, Larrinoa, Negrín y Esteve. Despegados, Manuel Trueba, Vicente Trueba y Cyiprien. Más adelante aún Bartali, Scorticatti y David Pérez, que van muy de prisa. Más adelante, Bovet, Molina y Ricardo Montero. Ya sólo nos queda por dar alcance al grupo de cabeza, que ahora lo forman cinco, que son: Egli, Gianello, Neri, Ezquerra y Fermín Trueba, tres extranjeros y dos españoles.

LA CARRERA  DECIDIDA

Se ve ya claro que de aquí a Vitoria va a ser difícil que los que marchan detrás logren alcanzar al pelotón 4 de cabeza, salvo a Ricardo Montero y Molina, que marchan muy fuerte. Seguimos un rato a este grupo de cabeza, que se alternan en llevar el tren. Efectivamente, sólo se les unen Ricardo Montero y Molina a siete kilómetros de Vitoria, donde logran darle alcance. Poco antes de unirse Ricardo Montero y Molina había intentado escaparse el suizo Egli, que llega a tomar cien metros de ventaja; pero Ezquerra, en un esfuerzo magnifico, logra unirse a él, y entonces el suizo abandona su intento. Este grupo de siete corredores es el que se presenta destacado en Vitoria, decidiéndose en los últimos metros la carrera al “sprint”, con la victoria del suizo Egli, seguido de Ezquerra.

COMENTARIOS

Apenas se han conseguido diferencias de tiempo en esta primera etapa. Se pegó poco al principio, y los repechos de Arciniega, a pesar de su dureza, no eran suficientes con el obstáculo de la Barrerilla para distanciar mucho a la gente, aunque se consiguió privar al enorme pelotón que nos obsesionaba desde Bilbao sin romperse, pese a los pinchazos, por la lentitud de la marcha. Nadie quiso batallar hasta los ochenta kilómetros, reservando energías para el final. En los últimos cuarenta kilómetros el ataque a fondo de los hombres que se encontraban en buenas condiciones no fue, sin embargo, suficiente para que pudiésemos ver un poco claro en esta Vuelta al País Vasco. Hay muchos hombres de clase juntos o a escasísima distancia en la clasificación general. Habrá que esperar. En estos breves comentarios que completan el resumen de la etapa cabe señalar la forma deficiente de dos de los hombres que tanto han dado que hablar por su retirada en la Vuelta a Francia: dos de ellos, Cañardo y Vicente Trueba, especialmente el catalán, han dado hoy una deplorable impresión. En cuanto se apretaba un poco quedaban despegados, y cuando se dio la batalla, lo mismo Cañardo que Vicente Trueba, no pudieron resistirla. El puesto bajísimo en la clasificación general de Cañardo lo indica claramente, y casi lo mismo le ocurre a Vicente, a pesar de que éste se encuentra más unido a sus compañeros.

El otro hombre de ese terceto famoso por su abandono en la Vuelta a Francia, de que hemos hablado, ha salvado hoy el honor con una actuación espléndida; nos referimos a Ezquerra. Quedó al principio atrás, al atacarse los repechos de Arciniega; pero pronto  repuso y fue por momentos recuperándose, hasta llegar a realizar la brillantísima escalada de la Barrerilla, donde asombró a todo el mundo. Estuvo enorme de facultades y de brío. Nadie le pudo resistir, y cuando alcanzó a los cuatro que iban en cabeza, no titubeó un solo instante en lanzarse tras de Fermín sin tomarse el menor respiro, para también desbordar al montañés. Hay que hablar, después de Ezquerra, con gran elogio, de Fermín Trueba, muy completo durante toda la etapa, y luego, después en un plano de brillantez, debe destacarse, a Ricardo Montero, por su magnífico final de carrera, y al valenciano Molina, que es un joven corredor que va imponiéndose por momentos. (…) Eduardo TEUS

Esta etapa la ganó el suizo Paul Egli, siendo segundo Ezquerra. La Vuelta al País Vasco de ese año, a su vez, la ganó el gran ciclista italiano y mejor persona, Gino Bartali, a pesar de que se quedó subiendo los “repechos de Artziniega”. Bartali durante la Segunda Guerra Mundial colaboró activamente para salvar la vida de 800 judíos, como se supo después de su muerte.

Galinier 1934 El Mundo
Federico Ezquerra en el Col du Galibier.

El que pasó primero por la Barrerilla fue Federico Ezquerra Alonso, (Gordexola, 10 de enero de 1909 – Sodupe, 30 de enero de 1986) igual que lo hizo en dos ocasiones (1934 y 1936) por el Col du Galibier en el Tour de Francia. Nos comentó Imanol Aretxabala Isuskiza (76 años) y así nos lo han confirmado otras personas, que un Ezquerra, tuvo un taller de bicicletas en Artekale (Artziniega), donde hoy hay una peluquería. Alguno dice que era Federico y otros no pueden afirmarlo. Lo que si sabemos es que tuvo una tienda de bicicletas en Bilbao. Si queréis saber más de Federico, uno de los ciclistas vascos más grandes de la historia, aquí os dejamos este enlace: http://memoriasclubdeportivodebilbao.blogspot.com.es/2015/12/federico-ezquerra-el-rey-del-galibier.html

En esas primeras ediciones ocurría -como a lo largo de la historia de la carrera- que a veces pasaba la Euskal Herriko Itzulia por las carreteras de nuestro municipio y otras no. Lo que está claro es que tanto aquellos aficionados al ciclismo como los de ahora hemos tenido la oportunidad de ver subir esos repechos de Artziniega a la mayoría de los mejores ciclistas de la historia, tanto en profesionales como en categorías inferiores, amateurs o en alguna marcha cicloturista. En varias de esas marchas cicloturistas, incluso hubo representación institucional, ya que participó el lehendakari Juan José Ibarretxe, un habitual del cicloturismo por las carreteras de Aiara y Encartaciones.

También tuvieron la suerte de ver al considerado mejor ciclista de todos los tiempos, el belga Eddy Merckx, apodado “El Caníbal”, que pasó por nuestras carreteras en la Vuelta a España de 1973, en la que resultço vencedor.

BONUS TRACK

De propina os dejamos una foto cedida por Paki Ofizialdegi de algunos integrantes del equipo alavés Kas -por las cercanías de Artziniega-, uno de los mejores de la historia del pelotón internacional. Consiguiendo una cantidad de victorias en los años 60/70.

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Y todos los maillots que ha tenido la Sociedad Ciclista Artziniega, que podréis ver en la colección de bicicletas antiguas que expondrá nuestro vecino Alvaro Iturraspe en Artziniega Museoa.

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Bibliografía:

-Archivo Municipal de Artziniega.

-La Voz del 7 de Agosto de 1935.

-La Libertad del 12 de Agosto de 1916, 8 de Agosto de 1929 y 21 de Julio de 1936.

-Los Deportes del Heraldo 12 de Abril de 1926.

-Eco de Navarra del 7 de Marzo del año 1907.

-http://bicihome.com/la-historia-de-las-bicicleta/

-http://memoriasclubdeportivodebilbao.blogspot.com.es/2015/12/federico-ezquerra-el-rey-del-galibier.html

-Fotos: Artziniega Museoa, El Mundo, Paki Ofizialdegi y Alvaro Iturraspe.

Transporte a Gasteiz

El 4 de abril de 1916 se publicaba en el diario vitoriano Heraldo Alavés un escrito del articulista Felipe Lebantini en el que reflexionaba sobre un tema que, un siglo después, sigue de plena actualidad: las comunicaciones (o falta de ellas) entre la comarca de Ayala y la capital de la provincia de Álava. Aboga Lebantini por el establecimiento de un servicio de “automóvil” entre Vitoria y Amurrio y entre Amurrio y Artziniega, para así fomentar las relaciones comerciales y los lazos entre los pueblos de la provincia.

Los deseos de F. Lebantini se hicieron realidad, y años más tarde un autobús unió Ayala con Vitoria. De hecho hoy en día el servicio es casi exactamente como se demanda en le artículo. Sin embargo, salta a la vista que el “automóvil” no es suficiente para contrarrestar el peso de la geografía y la lógica de los movimientos humanos, y la brecha entre Vitoria y los pueblos ayaleses sigue ahí.

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Transcribimos a continuación el artículo.

 Encomiando una idea

El artículo que publicamos días atrás sobre las comunicaciones en Álava, ha causado excelente efecto en los pueblos y prueba de ello es la carta que nos remite uno de nuestros corresponsales y que reproducimos a continuación:

Seguramente que el artículo “las comunicaciones en los pueblos” inserto en el HERALDO ALAVÉS  el día 25 del pasado, habrá parecido interesante y oportuno a muchos de sus lectores.

De mi puedo decir que me pareció de perlas, y a fe que el autor del mismo se hace acreedor a los mayores elogios, por lo bien que ha sabido interpretar los deseos y aspiraciones de quienes viviendo en Álava nos sentimos dolorosamente alejados de la capital, sin vías directas de comunicación, que por otra parte y de haberlas, habrían de ser venero de felicidad para la capital y para los pueblos.

El articulista puso el dedo en la llaga y señaló clarividencialmente el mal que padecen diversos territorios de nuestra provincia, cuando afirmó que las relaciones comerciales  de la capital de Álava con sus más importantes pueblos, no podían ser más estériles, debido a falta de medios de comunicación.

Exactas, exactísimas son sus apreciaciones que nosotros queremos corroborar en cuanto a parte del distrito de Amurrio se refieren, ya que por habitar en él hace ya algún tiempo, hemos podido apreciar más cerca sus necesidades.

No hay que hacer grandes esfuerzos para demostrar que Bilbao es preferido a Vitoria, en cuanto a relaciones comerciales con pueblos de Amurrio, Ayala, Oquendo y Arceniega.

Y la razón es obvia: ¿Quién es capaz de hacer un viaje costoso de dos o tres días, pudiendo hacerlo en uno sólo?

Esto es cabalmente lo que nos sucede con  respecto a Bilbao o Vitoria, por eso no es difícil encontrar en estos pueblos buen número de personas que han llegado a la senectud sin visitar una sola vez la capital de Álava, mientras que a la de Vizcaya han ido frecuentísimamente por mor del tráfico y necesidades de la vida.

Lo apuntado no por verídico deja de ser menos lamentable y amargo, porque si el unir y estrechar más y más los lazos entre la capital y los pueblos de una provincia, es base de prosperidad y segura norma de cordialidad de afectos, de progresos y unidad de miras encaminadas al bien común de la misma; lo que de lejos o de cerca pueda servir para aflojar esos mismos vínculos, forzosamente ha de ser  de efectos perjudiciales a sus intereses.

De ahí que no sea aventurado predecir que con el cambio de relaciones ganaríamos el ciento por uno y que el que tal empresa realizara, llevaría una obra eminentemente alavesa, que todos habrían de aplaudir con entusiasmo.

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Autobús La Vitoriana en combinación con el tranvía  del Valle de Arratia. (Foto orientativa de lo que se reclamaba).

Muy bien estaría el servicio de automóviles Vitoria-Amurrio que idea el articulista de HERALDO ALAVES, y mejor  aún, si teniendo en cuenta la corta distancia que media entre Arceniega y Amurrio, pudiera enlazar en aquella villa con el automóvil diario que va a Sodupe, para tomar en este punto el tren de La Robla. Se habría hecho entonces la deseada unión de la capital con los más apartados territorios de la provincia, en el trayecto se encuentran pueblos importantes que seguramente habrían de acoger con los brazos abiertos idea tan simpática, y tenemos por descontado que la empresa llamada a darle cuerpo, habría de obtener óptimos frutos.

Creemos que con un poco de dinero y más de entusiasmo podíamos ver realizada una obra en la que todos tenemos puestas nuestras esperanzas de patriotas.

Seas así, todo por nuestra provincia, a quien queremos ver engrandecida en todos los ordenes de una recta administración.

F. Lebantini

Ayala 2 de Abril de 1916.

 

Bibliografía:

Heraldo Alavés 4 de abril de 1916

http://www.spanishrailway.com/2012/05/25/tranvia-electrico-de-bilbao-a-durango-y-arratia/