La Jurisdicción de Soxoguti.

Soxoguti, según Euskaltzaindia, “es un nombre compuesto de Soxo, junta administrativa de Aiara situado en el mismo valle aguas arriba, y guti “pequeño”, con el significado de ”Soxo menor”.

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Hierro de marcar ganado que se haya en la Fragua de la familia Respaldiza.

Hoy en día y administrativamente, es un barrio del municipio de Artziniega, que cuenta con 33 vecinos/as repartidos en cinco núcleos -en una época de la historia llegó a tener hasta 81- . El propio Soxoguti que da nombre al concejo, San Román, La Cámara, Barruelo y Berrones.

Esto no siempre ha sido así. Según historiadores e investigadores de mucho prestigio y que admiramos −incluso para sus propios vecinos/as− Soxoguti pertenecía a la Tierra de Ayala hasta que se incorporó junto a Santa Coloma, Retes de Tudela y Mendieta en el año 1841 al Ayuntamiento de Artziniega. Este mantra se ha repetido en las últimas décadas una y otra vez. Pero como vamos a demostrar en este artículo basado en documentos desde el siglo XV, ambos estaban equivocados. Al menos en parte.

La primera vez que hemos visto escrito el nombre de este pueblo, que hoy en día es barrio administrativamente es barrio en vez de junta administrativa (junta que en nuestra opinión tienen derecho a crearla por razones históricas) es en la Sentencia Arbitraria del año 1495 entre la Villa de Artziniega y la Tierra de Ayala. Y allí empezamos a sospechar que no era del todo cierto lo que se contaba. Dice así:

Sentencia

“Otro si Soxoguti e en sus términos y heredades que según como hasta aqui que por ambas partes es usado e acostumbrado jurisdiccion e cotos e venales e quanto a los caminos e ambas las partes anden hasta aqui han usado y acostumbrado e si yzieren daño fuera del camino lo paguen”

Como leéis, dice que los términos y heredades de Soxoguti eran usadas por ambas partes, también en lo relativo a su jurisdicción.

En un pleito sobre el reparto de gastos de caminos reales y puentes entre todos los vecinos de todas las aldeas de la jurisdicción de la villa del año 1537 vemos que, efectivamente, hay vecinos de Soxoguti que eran de la jurisdicción de Artziniega.

“Pedimento echo por los dichos procuradores de la dicha villa e por los procuradores de los vezinos de Campijo, Villasuso de Retes e Sujuguti que son de la jurisdicion de dicha Villa (…) e Julio Martinez de Sanroman morador en Sujuguty bezinos de la dicha villa”.

Todos los apeos posteriores al año 1495 están basados y citan esa Sentencia Arbitraria del año 1495. El apeo del 18 octubre de 1764, por poner un ejemplo, lo aclara perfectamente:

“de los lugares de que se compone la M.N. y M.L. Tierra de Ayala y especialmente los Concejos de Mendieta, Santa Coloma, Retes y Sojoguti de la Comprensión de referida tierra, y de la otra la noble Villa de Arciniega su justicia Reximiento y vecinos y Lugares de Campijo, Villasus, Sojoguti y barrio de Gordelliz de su jurisdicción”

Por lo tanto, aunque Soxoguti territorialmente pertenecía a la tierra de Ayala, algunos lugares y vecinos eran de la jurisdicción de la Villa de Artziniega.

En las siguientes líneas y cronológicamente, vamos a deshacer este nudo, aportando documentos históricos de diversos archivos, tanto civiles como eclesiásticos.

Lista de pagadores del año 1573:

Juan Saenz de Norzagaray Lope de Norzagaray
Juan de Norzagaray Gonçalo de San Roman
Bartolome de Norzagaray Juan de la Camara
Pedro de la Camara Diego de Hurruela
Juan de Berrones Tomas de la Camara
Pedro Hortiz de la Camara Diego de Vulpijeras
Diego de la Camara Juan de San Roman
Domingo de Hurruela

Son todos pagadores de Soxoguti a la provincia de Álava. Algunos aparecían en la Tierra de Ayala y otros en la Villa de Artziniega. Hay lista más antigua, pero en la de Artziniega −así como en la de Ayala si− no venía si eran de Soxoguti o Gordeliz, etc.

Censo de Población de las provincias y partidos de la corona de Castilla en el siglo XVI.

Para hacer este censo o plantas de población de las provincias у partidos de la Corona de Castilla, el autor utilizó los libros de las rentas у derechos reales, desde el primero hasta el último tercio del siglo décimo sexto.

En el aparece: VECINDARIO DE LA MERINDAD DE ALLENDE EBRO Y DE LA PROVINCIA DE ALAVA EN EL AÑO DE 1557.

Arciniega: Arciniega, Campijo, Villasus, Gordeliz y Sojoguti. 126 vecinos.

Y efectivamente, en los libros de actas de la Villa desde el siglo XVI, siempre aparecen vecinos de Soxoguti. A veces en el encabezado aparece Soxoguti, otras San román y otras ambos.

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Libro de actas de la Junta de Ordunte del año Año 1623.

La Junta de Ordunte la componía la villa de Artziniega y los concejos de Retes de Tudela, Santa Coloma, Mendieta (ambos de la tierra de Ayala) y Soxoguti; para el aprovechamiento y buen gobierno de los montes.  Estaba conformada por un alcalde de Junta y un montanero de cada concejo. En el acta de la propia Junta de 1623 esto se dice:

“Los Alcaldes de junta y monttaneros que se acostumbran nombrar para el reximen y gobierno de estta juntta y conservazion, de sus monttes y que por partte de la dicha villa estan nombrados por Alcalde de juntta a Silbestre de Quintana y por monttanero a Domingo Zorrilla vezino de dicha villa y lugar de Barruelo”.

Domingo era del lugar de Barruelo, barrio de Soxoguti y vecino de la villa de Artziniega.

Testamento de María Angela de la Camara del año 1744:

“Yo Maria angela de la Camara moradora en esta villa de Arçiniega y moradora de este Varrio de Barruelo de su Jurisdiccion hija lexitima de Don Andres de la Camara y Doña Angela de la Torre difuntos vecinos que fueron de de este lugar de Soxogute…”.

Este testamento aparece en un pleito donde atestiguan varios vecinos:

“Excelentisimo muy S.M publico y único de el numero y Aiuntamiento de dicha Villa de Arçiniega en este Barrio de Barruelo de su jurisdiccion a ocho días del mes de Maio, y año de mil setecientos quarenta y quatro: Siendo testigos francisco Antonio de Ribacoba, vecino de dicha Villa, y morador en el Varrio de San Roman de su Jurisdicion en este dicho lugar de Soxogute”.

María Angela era descendiente de Lope Sáenz de La Cámara y Ana Orive Salazar, los que hicieron la actual iglesia y torre de Soxoguti.

Pliego estadístico de las hogueras y personas legas y eclesiásticas, así como de las parroquias, piezas, rentas eclesiásticas y demás de la Hermandad de Artziniega y Ayala del año 1774.

Artziniega
Hermandad de Ayala.
ayala
Hermandad de Artziniega.

Come veis en la imagen, otra vez aparece Soxoguti tanto en Artziniega como en Ayala. Y es el año dónde más vecinos/as ha tenido el pueblo, 81. En esa época tener 81 vecinos no es moco de pavo.

Año 1798. Compendios Históricos de la Ciudad y Villas de Alava.

Los pueblos de la jurisdicción de Arciniega con los quales forman también la hermandad de su nombre son: Campijo, Villasuso, Gordelliz, Soxoguti, San Roman, y Venta de Ureta, con diferentes caserías en los montes.

La Villa tiene dentro de sus muros 70 vecinos, Campijo 16, Villasuso 4, Gordelliz 8, Soxoguti 10, juntamente con San Roman, ascendiendo el total de á 120 vecinos, todos los quales son constituyentes, é individuos de la misma Villa, y tienen voz, y voto, é intervencion en el gobierno económico de ella. (…)

Subdivisión de las provincias en las complejas jurisdicciones del Antiguo Régimen conocido por el nombre de Nomenclátor del año 1799.

La hermandad de Arceniega se componía de la villa de su nombre y de cinco lugares Barruelo, Campijo, Gordéliz, Sojoguti y Villasús.

NOTICIAS HISTÓRICAS DE LAS TRES PROVINCIAS VASCONGADAS ALAVA, GUIPUZCOA Y VIZCAYA. Parte III. Juan Antonio Llorente. Año 1807.

La hermandad de Arciniega consta de de la villa de su nombre y lugares de Barruelo, Campijo, Gordeliz, Sojoguti y Villasus, barrios suyos.

Dirección general de cartas en forma de diccionario: para escribir a todas las ciudades … de toda España para mayor facilidad del comercio, y correspondencia pública de sus naturales y estrangeros [sic]. Año 1835.

Vitoria: Soxo, Soxoguti y soxoguti de Arzeniega.

Para no hacerlo muy pestoso, estos eran unos pocos ejemplos de cómo parte de Soxoguti y sus vecinos/as desde que existe documentación escrita hace seis siglos, pertenecían a Artziniega. Este último ejemplo, de antes de la incorporación de los pueblos que hoy componen el Ayuntamiento de Artziniega, lo hemos puesto porque nos parece curioso que cuando había que mandar cartas a los carteros les especificaban a qué Soxoguti tenían que enviarlas.

Si habéis leído con atención os habréis dado cuenta que ya aparecen los y las vecinas de dos barrios que pertenecían a la jurisdicción de Artziniega. El famoso mapa topográfico hecho en acuarela del año 1747 nos aclara a qué jurisdicción pertenecía cada barrio. Este mapa que se encuentra en la Real Audiencia y Chancilleria de Valladolid, se hizo a raíz de un pleito entre la villa de Artziniega y la Tierra de Ayala, sobre posesión y aprovechamiento de términos.

1747

Como veis en este recorte, Soxoguti (nº55), el barrio que daba nombre al concejo era de la jurisdicción de la Tierra de Ayala junto a la Torre de la Cámara (nº58); los demás barrios San Román, Barruelo y el Campo (estaba entre Soxoguti y la iglesia) (nº56, 57 y 59) eran de la jurisdicción de la villa de Artziniega.

Por lo tanto, la mayoría de barrios del concejo de Soxoguti pertenecían a Artziniega, aunque el territorio fuera Tierra de Ayala. A su vez,  la mayoría de vecinos pertenecían a Ayala, concentrados mayormente en ese barrio de Soxoguti que da nombre al concejo.

Berrones, no es que no existiera, suponemos que no aparece porque en aquella época no se le consideraba barrio. En la documentación histórica viene recogido como la casa de o el solar de Berrones.

INCORPORACIÓN AL AYUNTAMIENTO DE ARTZINIEGA

En el año 1822 la parte de Soxoguti que pertenecía a la Tierra de Ayala dentro de la cuadrilla de Llanteno, -una de las que componían Ayala y a la que los pueblos de la Junta de Ordunte pertenecían-, pide la segregación de Ayala e incorporación al Ayuntamiento de Artziniega.

1 de febrero de 1822 en la Diputación de Álava.

Don Francisco Xabier de Angulo regidor y vecino del lugar de Sojoguti, comprenso en el distrito del Ayuntamiento de Llanteno en nombre y representación de sus convecinos y en virtud de acuerdo celebrado por el concejo de dicho lugar en ocho del pasado mes a N.E. con la debida atención expone:

Que desde el restablecimiento del sistema constitucional llegaron a entender y se persuadieron sus representados que tanto su lugar o barrio como los de Retes, Santa Coloma y Mendieta serían incorporados y agregados al ayuntamiento de la Villa de Arceniega a quien circundan, y con el que se hallan ligados por aproximamiento y comunidad de pastos y montes, tanto que para ello forman una misma Junta que regenta y preside el alcalde de dicha Villa: mas habiendo transcurrido tanto tiempo sin que hasta ahora se haia dado una disposición qual se esperaba por la citada reunión los vecinos del lugar de Sojoguti no pueden menos de pedir y activar el que se le verifique quanto antes su incorporación a la Villa de Arceniega, no solo por lo que va indicado común a los demás lugares de la Junta si no por otras muchas consideraciones entre las quales son.

Como veis, los pueblos que conformaban la Junta de Ordunte junto a la villa de Artziniega, pidieron voluntariamente la incorporación al Ayuntamiento de Artziniega, en la época de la Constitución Política de la Monarquía Española de 1812, más conocida como Constitución de Cádiz,​ y popularmente como “la Pepa”.

La Diputación les contesta lo siguiente:

Que el 26 de Agosto de 1820 remitió al gobierno el nuevo arreglo de los Ayuntamientos de esta Provincia, y que en el de Arciniega incluía los pueblos de Mendieta, Retes de Tudela, Santa Coloma y Sojoguti; por haber creido ser ventajosa la agregación de estos pueblos al dicho Arciniega. Mas como aun no ha recaido la resolución necesaria de las Cortes, en que no duda sea aprobada aquella agregación, se propone instar en la próxima legislatura por medio del Gobierno, a fin de que se verifique con la posible brevedad. Vitoria, 5 de febrero de 1822.

Después de ese año llegaron tiempos muy convulsos, entre otros acontecimientos, se da la primera Guerra Carlista (1833-40) y la cosa ahí se quedó.

El 29 de octubre de 1841, en Vitoria, el General Espartero, regente del reino, firma un decreto que ordena que los Ayuntamientos de las provincias vascas se organicen con arreglo a las leyes y disposiciones generales de la Monarquía española.

Este decreto es el origen, mayormente, de los 4 Ayuntamientos actuales en los que están repartidos los 36 pueblos que formaban antiguamente la Tierra de Ayala, aunque al principio se crearon mas ayuntamientos que actualmente, pero la Diputación no les dejó.

Los pueblos de Mendieta, Retes de Tudela Y Santa Coloma, se agregaron a la villa de Artziniega que tenía categoría de Ayuntamiento desde 1838.

La parte de Soxoguti que pertenecía a Artziniega no se tuvo que agregar porque ya lo era, y la que pertenecía a la Tierra de Ayala, quedó integrada en el recién creado Ayuntamiento de Menagaray; pero la Diputación les dice que “nanai de la china” y se crea el Ayuntamiento actual de Ayala en Respaldiza. En ese contexto los vecinos de Soxoguti mandan una carta de protesta al diputado general que se discute en sesión del 12 de febrero de 1842. (Los motivos de la segregación son prácticamente idénticos a los del año 1822, por ello sólo transcribimos estos de 1842.)

Los que suscriben regidor y vecinos del lugar de Sojoguti de la tierra de Ayala, en el dia comprensos en el Ayuntamiento de Menagaray a N.E. atentamente hacen presente:

Que en el momento que se cometio a V.E. por orden superior el govierno económico que tan dignamente desempeña, tuvieron intención de acudir a ella como lo hicieron los pueblos de Mendieta, Santa Coloma y Retes de junto a Tudela en una reverente esposicion a fin de que se le segregase del Ayuntamiento de Ayala, y se les incorporase al de Arciniega; de lo que desistieron a causa de un oficio del Alcalde de esta villa en el que los participaba a una comunicación de N.E. mediante la cual parecía que ya habian sido incorporados a ella, por cuya razón tomamos parte en las elecciones de esta.  (…)

Que se les separe del Ayuntamiento de Menagaray y se les agregue al de la Villa de Arciniega a donde siempre han debido corresponder por los motivos siguientes:

Primera. Del casco de Arciniega tan solamente distan como medio cuarto de legua, y de Menagaray distan sobre cinco cuartos de legua cuyo camino en invierno es demasiado incomodo por los cerros y despoblados que median.

Segunda. Una parte de la población de Sojoguti es jurisdiccion privativa de la Villa de Arciniega, y se hallan mezclados en tal disposicion sus moradores que son feligreses de una misma Parroquia, y se nombran alcaldes pedáneos de ambas jurisdicciones, que acumulativamente conocen en los asuntos concernientes a sus atribuciones, siguiendose de esto algunas veces cierta rivalidad nada útil a los vecinos.

Tercera. Este pueblo y los de Mendieta Santa Coloma Retes de junto a Tudela y Arciniega forman una junta a causa de tener mancomunidad de pastos y montes, a cuyo efecto tienen sus estatutos segun los cuales el Alcalde de Arciniega como Presidente de ella ejerce jurisdiccion exclusiva respecto de montes y pastos, lo que no deja de ser bien anomalo, perteneciendo a distinta jurisdiccion, pero es tal la posición de estos pueblos y Arciniega que no puede pasar sin esta mancomunidad.

Cuarta. Los esponentes ven una diferencia muy notable entre ellos, y los que corresponden a Arciniega a causa de que a estos en ningun tiempo se les impone mas cargas, que las meramente provinciales, y a ellos se les abruma frecuentemente con derramas, en tal manera, que en todo tiempo han importado mas estas a los de Sojoguti de Ayala, que todas las cargas que se les imponen a nuestros convecinos, que dependen de Arciniega, de lo que debe ser causa a el corto vecindario de Sojoguti, o el diverso govierno de uno y otro Ayuntamiento en cuya atencion confiando en los paternales sentimientos VE. Cuyo unico norte es mirar exclusivamente por la suerte de los pueblos que el Govierno Superior ha puesto bajo su amparo y proteccion.

Carta diputacion 1842
Firmantes de la carta a la Diputación de Álava.

Como dice las segunda y cuarta razón, Soxoguti hasta la fecha tenía dos alcaldes pedáneos; el que representaba a los de la jurisdicción de Artziniega y el que hacía lo mismo con los de Ayala, aunque eran feligreses de la misma parroquia.

Por lo tanto, el Ayuntamiento de Artziniega como lo conocemos hoy se creó en 1838. Los pueblos que componían la Junta de Ordunte se incorporaron en el año 1842 y una parte de Soxoguti, un poco más tarde.

Hasta la fecha se había dicho que en 1841 y que Soxoguti siempre había pertenecido a la Tierra de Ayala. En este artículo, hemos tratado de demostrar con varios ejemplos, (hay más, pero se hacía muy largo) que no era del todo cierto lo que leíamos una y otra vez. Lo que nos parece curioso, es que no se haya guardado en la memoria colectiva de nuestras personas mayores, porque incluso una vez incorporado Soxoguti plenamente al Ayuntamiento actual de Artziniega, hasta el año 1899 que se eligió alcalde pedáneo de barrio único, se elegían dos: uno de Soxoguti y el otro de San Román (barrio de Soxoguti que siempre ha pertenecido a Artziniega). Aquí la lista que hemos podido confeccionar recogida del libro de actas del archivo municipal.

Año Soxoguti San Román
1863 Francisco Rivacoba Arechavala.
1865 Eugenio Arecha.
1867 Francisco Rivacoba.
1869 José de Rivacoba.
1876 José Rivacoba.
1877 Manuel Rivacoba.
1883 Fracisco Rivacoba. Francisco Rivacoba.
1885 José de Rivacoba y Urruela. Franciscvo Rivacoba y Arechavala.
1887 Pantaleón Rivacoba y Rio. Gregorio Alava y Campo.
1890 Pedro Rivacoba Ulibarri. Francisco Rivacoba y Arechavala.
1891 Pedro Rivacoba Ulibarri.
1894 Emeterio Rivacoba Rivacvoba. Antonio Mendivil Gutiérrez.
1895 José Yarritu y Arechavala. Martin Rivacoba y Rio.
1897 José Yarritu y Arechavala- Martin Rivacoba y Rio.
1899 Manuel Rivacoba y Rivacoba Alcalde pedáneo común.

Esperemos que con estos datos aportados en este humilde blog, a partir de ahora, no se repitan los mantras antes citados.

Bibliografía:

  • Archivo del Territorio Histórico de Alava.
  • Archivo Municipal de Artziniega.
  • Archivo Municipal de Aiara.
  • Archivo Histórico Provincial de Alava.
  • Archivo de la Real chancillería de Valladolid.
  • Archivo Histórico Nacional.
  • Euskaltzaindia.
  • Censo de Población de las provincias y partidos de la corona de Castilla en el siglo XVI. Tomás González. 1829.
  • Pliego estadístico de las hogueras y personas legas y eclesiásticas, así como de las parroquias, piezas, rentas eclesiásticas y demás de la Hermandad de Artziniega y Ayala de 1774.
  • Compendios Históricos de la Ciudad y Villas de Alava. Joaquin José de Landazuri. año 1798.
  • Geografía histórica de la Diócesis de Santander. José luis Zubieta Irun. 2009
  • NOTICIAS HISTÓRICAS DE LAS TRES PROVINCIAS VASCONGADAS ALAVA, GUIPUZCOA Y VIZCAYA. Parte III. Juan Antonio Llorente. 1807.
  • Dirección general de cartas en forma de diccionario: para escribir a todas las ciudades de toda España para mayor facilidad del comercio, y correspondencia pública de sus naturales y estrangeros [sic]. Bernardo Espinalt y García; Pedro Sanz, (Madrid) 1835.
  • Compendio Foral de la Provincia de Alava. Ramón Ortíz de Zárate. 1870

Tente Nublo y otros ritos

Una tormenta es un fenómeno caracterizado por la coexistencia próxima de dos o más masas de aire de diferentes temperaturas. Este contraste asociado a los efectos físicos implicados desemboca en una inestabilidad caracterizada por lluvias, vientos, relámpagos, truenos, rayos y ocasionalmente granizos entre otros fenómenos meteorológicos.

Aunque científicamente se define como tormenta a aquella nube capaz de producir un trueno audible, se denominan tormentas en general a los fenómenos atmosféricos violentos que, en la superficie de la tierra están asociados a lluvia, hielo, granizo, electricidad, nieve o vientos fuertes que pueden transportar partículas en suspensión como la tormenta de arena o incluso pequeños objetos o seres vivos.

Las tormentas eran muy temidas por la población, sobre todo por la gente labradora.

Una de esas tormentas, que produjo efectos en el campo y pudo tener un desenlace fatídico, ocurrió el 9 de Junio de 1915:

 “El día 9 descargó una fuerte tormenta sobre esta villa; la lluvia fue torrencial, cayendo también bastante granizo que produjo sus efectos en los campos, llevando la alarma al ánimo de la sufrida clase agricultora.

En el término de Santa Olalla, entre Llanteno y Arceniega, cayó una chispa eléctrica muy cerca del vehículo que conducía la correspondencia; la caballería quedó algún tiempo tendida en tierra, lográndose después reanimarla, sin que afortunadamente ocurrieran otros daños. En el pequeño carruaje iban el conductor y un sacerdote, resultando ambos ilesos sin otro percance que el susto consiguiente”.

Tenemos recogidos otros sucesos como cuando hace dos años entró un rayo por la torre de Mendieta, saliendo por la chimenea, que pudo acabar en tragedia. También rayos que han partido arboles por la mitad, rayos que han dado muerte a ganado; incluso una persona fallecida a causa de un rayo, que hemos preferido omitir.

Para ahuyentar las tormentas o protegerse de ellas en Artziniega y los pueblos que componen el municipio, al igual que en el resto del planeta, tenían varios rituales o costumbres que han perdurado en el tiempo.  Esto lo hacían para repeler los rayos y para que la piedra (granizo) no les estropease la cosecha que tanto sudor les costaba sembrar o un rayo no les matase el ganado, pues era el sustento de todo el año. También para proteger el caserío de un posible incendio.

 

LAUREL

Una de ellas es la que nos cuenta la gente mayor de los caseríos: ponían en la entrada o en la ventana un ramo de laurel seco bendecido el Domingo de Ramos. A su vez, cuando había tormenta cogían un ramo que tenían bendecido y lo quemaban en el fuego bajo, chapa o en cualquier fuego.

Como con otras costumbres, la iglesia digamos se apoderó de ellas o las amoldó a sus creencias.

Así, ya en la antigua roma contaba Plinio que Tiberio, antiguo emperador romano, se coronaba de laurel cuando había tormenta: “Y porque de todos los árboles que se plantan y se ponen con la mano del hombre sólo este no es golpeado por el rayo que cae en las casas. (…) Se dice que el príncipe Tiberio, cuando tronaba el cielo, se solía coronar de él (laurel) contra el miedo de los rayos”.

Hay más casos como este, tanto en la antigua roma, como en la mitología griega y otras.

La siguiente foto está sacada en el horno de leña de la casa de Isabel Villanueva Orrantia (75 años) “Chabeli” en Campijo. Ella todavía es el día que sigue quemando laurel bendecido y también romero, cuando hay tormenta.

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Otra costumbre que tenían era poner un hacha con el filo hacía arriba fuera del caserío para protegerse de los temidos rayos, hay quienes en la huerta y otros en el leñero.  El filo del hacha hacía de pararrayos para proteger el caserío y el ganado.

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Esta costumbre está extendida por  todo el mundo, así ya en la época neolítica existían unas piedras llamadas “Piedra de rayo” (en euskera “tximistarri”) que las relacionan con hachas neolíticas. En cada lugar del mundo tienen diferentes denominaciones, pero todas relacionadas con el rayo o trueno.

DALLO

Aprovechando que el dallo es de metal, por lo tanto atrae a los rayos, hay quien lo ponía metiendo el mango en el orificio de la hacina (alguna gente le llama meta, los menos), así la cuchilla del dallo quedaba hacía arriba.

Estas tradiciones, es curioso sólo las hemos recogido en testimonios de gente de los caseríos, y sólo una sigue haciéndolo, los demás es de oír a su padre o madre. Estamos hablando de testimonios de gente de setenta años para arriba.

VELAS

De estos dos casos anteriores no hemos recogido testimonio alguno de que se hicieran en el casco histórico (hablamos, entre otras, con dos personas de más de 90 años), que no quiere decir que no se hiciera. La gente que vivía en el casco nos cuenta que se bendecían unas velas el día de Candelas, 2 de Febrero, que luego encendían cuando había tormenta para espantarla.

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En un artículo recogido en Euskal-Folklore y titulado Costrumbres, del año 1921, dice que en Berriz (Bizkaia) se hacía lo mismo que aquí: “Cuando se teme, a causa de la tormenta, que va a caer mucho granizo o piedra, se pone en la ventana la vela bendecida el día de la Candelaria”.

CRUZ

Los padres del inquilino de la torre de Mendieta ponían en la puerta de la torre una cruz de hierro en época de tormentas para protegerla. Es una pena no haberla encontrado. Un testimonio recogido en Artumiana nos contaba que su padre ponía un ramo de laurel en forma de cruz en la huerta del caserío. Hay quienes en la cruz del cabecero de la cama, ponían laurel bendecido en época de tormentas para protegerse de ellas.

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La cruz, hasta que no aparezca, no sabemos cómo será, pero en algunos lugares se usa o usaba como protectora de tormentas la Cruz de Caravaca. Hemos leído que estas cruces también son conocidas como “Cruces de Tormenta” y que vienen utilizándose desde el siglo XV.

SANTA BARBARA

Hay un dicho entre la gente de mayor edad que dice: “Nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que truena”.

La leyenda dice que Bárbara, “era la única hija de un sátrapa llamado Dióscuro. Había quedado huérfana de madre a los siete años y, muy joven, se había convertido al cristianismo. Al regreso de un viaje de inspección por la provincia romana efectuado por su padre, éste propuso a la joven un matrimonio de conveniencia, que ella rechazó. Dióscuro descubrió la conversión de Bárbara al cristianismo y la denunció al pretor romano, el cual se vio obligado a condenarla a la pena capital. El sátrapa, que ya había mandado construir una torre para mantener a Bárbara alejada del mundo y forzarla a la apostasía, la sometió a toda clase de castigos y vejaciones y, finalmente, solicitó permiso para ejecutar personalmente la sentencia de muerte. Después, la degolló con su propia espada. Al momento de cometer el parricidio, Dióscuro fue fulminado por un rayo. A este hecho, según parece, se le ha venido atribuyendo el origen de la frase “acordarse de Santa Bárbara cuando truena “ y de que la Iglesia la nominara Santa Protectora de las personas y de sus bienes frente a las tormentas”.

A esta santa se invocaba para librarse de las tormentas. En Artziniega así decían para ahuyentarla:

Santa Bárbara bendita que en el cielo estás escrita con papel y agua bendita en el signo de la cruz. Padre nuestro, Amén Jesús!

Nos contaba una persona que su padre estaba preocupado porque llevaba mucho tiempo sin llover y se le iba a fastidiar la cosecha de ese año. En esto que un día entraron nubes negras y parecía que ese día sí que iba a llover. A esto su madre empieza “Santa Bárbara bendita, Santa bárbara bendita”.  Y le dice el marido a su mujer: “¡Pero qué haces! Si lo que tiene que hacer es llover”.

El pobre hombre este igual no sabía este refrán recogido en Campijo: Si quieres coger buen boronal, los truenos de San Marcos no los dejes pasar!

TENTE NUBLO

En nuestra villa había diferentes maneras de tañer las campanas: dependiendo de si era para reunir el concejo, si el fallecido era hombre o mujer, si era de clase pudiente, el repiquete de la misa solemne, el ángelus del mediodía, para avisar de un incendio, etc. Algunas de ellas han conocido personas de no tan avanzada edad y sabían diferenciarlas perfectamente.

Una de ellas se conocía como Tente Nublo o A tente Nublo, y de esta, es precisamente de la última tradición para espantar las tormentas  que vamos a tratar.

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Sobre todo en época estival hay pagos a personas por tocar las campanas de la iglesia para ahuyentar las tormentas en las actas municipales desde el siglo XVII  (En ese mismo siglo, hay pagos por tocar a muerto, en Santa Águeda,…). Hace 400 años.

He aquí un ejemplo del año 1622: “las da por descargo dos rreales q gasto en dos noches q avia tormenta con las personas q tanan las campanas“. Tanan es tañan, del verbo tañer: tocar un instrumento musical de percusión o de cuerda, en especial una campana.

El toque a Tente Nublo se hacía en todo el Arciprestazgo de Tudela, el que la parroquia de la Asunción era su cabeza, pero poco más sabemos. De los testimonios recogidos nadie lo había escuchado nunca, ni siquiera que tocasen las campanas en días de tormenta.

En Añes, pueblo ayalés muy cercano al nuestro, sabemos qué se hacía por un testimonio recogido en la revista Euskal-Folklore antes citada. Lo transcribimos tal cual a continuación:

En este pueblo, no hace todavía muchos años, desde la fiesta de la Cruz de mayo a la de septiembre, corría de casa en casa una crucecita, y el que la tenía en su poder ,el día de tormenta tocaba a Tente nube. Este toque de las campanas se acomodaba al compás de los siguientes versos que cantaban los niños:

Tente nube, tente tú,

que Dios puede más que tú,

si eres agua, ven acá,

si eres piedra, vete allá,

siete leguas de Miranda,

y otras tantas más allá.

 

En otros pueblos de Álava, como por ejemplo en los de la Llanada, se tocaba después del toque de mediodía, desde la cruz de Mayo hasta la cruz de Setiembre.

La forma particular de ese toque, era un ritmo acompasado por un  conjuro que decían así en Salvatierra-Agurain: “Tente nube, tente en ti, no caigas sobre mí. Si eres agua ven acá, si eres piedra vete allá. Guarda el pan, guarda el vino, guarda el campo que está florido”.

En este vídeo de Villoruebo (Burgos) se puede escuchar ese repique de campanas.

 

Gracias a un testimonio recogido en el libro La Sociedad Reprimida, a Sajo,  mote por el que se le conocía a un antiguo campanero del pueblo, sabemos algún detalle más. Por lo que cuenta, y por los pagos a personas a lo largo de los siglos, parece ser que aquí se tocaba cuando había tormenta, da igual si era de noche. No sabemos si como en la Llanada Alavesa se tocaba a mediodía o había conjuros.

Este tal Sajo era Eutiquio Tomás Llano Nales Aguirre Ureta, bautizado en la parroquia de la Asunción el  25 de Mayo de 1891, también conocido por Tomás el campanero. Nos cuentan que era un personaje de aúpa. Tocaba aparte de las campanas, el bombo en la Banda Municipal. Vivía en Goienkale, en la casa número 22, hoy 17, y era muy conocido por los flatos que se tiraba. Solía hacer apuestas de que se tiraba hasta 14 pedos seguidos. Toda la gente mayor nos contaba anécdotas de sus “truenos”.

El tal Sajo este, debía ser un artista tocando las campanas, y como era el campanero se encargaba de tocarlas cuando había que espantar la tormenta.

Como hemos dicho, de los testimonios que hemos recogido, nadie ha escuchado el “TenteNublo”. Sajo explica el por qué en el citado libro.

“Una noche de Tormenta empezó a zumbar sobre el pueblo a las dos de la madrugada, y como era mi obligación, en vez de seguir echándole el casquete a la parienta, me levanté, me vestí, me puse un capirucho para no mojarme, fui a la iglesia y subí los tropecientos escalones que tiene el campanario. Cuando por fin llegué hasta allí arriba, puede empezar a tocar aquella especie de arrebato, con el cual se creía entonces, que las nubes, los truenos y los relámpagos se asustarían y se irían a descargar su furia, su lluvia torrencial y sus granizos a otro pueblo. Pero como en aquella ocasión, todas las campanas de todos los pueblos estaban sonando bajo los golpes de aquellos campanazos locos, que les sacudían, todos los campaneros de la comarca, ninguno de ellos consiguió ningún efecto beneficioso, para sus respectivos pueblos; porque la tormenta al verse rechazada en todas partes, se cabreó de tal forma, que decidió descargar su cólera sobre las torres de todas las iglesias del arciprestazgo. Y el caso fue, que al empezar a tocar nuestros hombres, la tronada en vez de alejarse se arremolinó sobre ellas, y empezaron a caer sobre los campanarios de todos los pueblos y demás territorios de los ayuntamientos, toda el agua y todos los truenos, rayos y relámpagos del mundo”.

Pasó tanto miedo  y le entró tal pánico a Tomás, que marchó a casa corriendo y empapado hasta los huesos. Cuando llegó a casa (escasos 30 metros del campanario) paró la tormenta y dejó de tirar agua como un tubo.

Contaba Tomás que comprobaron que cuando dejaron de tocar se paró la tormenta en todos los pueblos del arciprestazgo; así que un día se juntaron todos los campaneros en el bar de Juan y mientras estaban dándole al porrón decidieron que “todos los campaneros del mundo nos hemos puesto de acuerdo, para celebrar la primera huelga de campaneros del mundo, sin pedirles permiso ni a Dios ni al cura, y esta huelga se prolongará hasta que se elimine para siempre el toque de “Tentenublo”, por ser inútil total.”

Así contaba qué pasó después: “Tan pronto los curas comprendieron que íbamos en serio, porque dejamos de tocar el ángelus al mediodía, a misa por la mañana y al rosario por la tarde, y veían que los feligreses no llenaban las iglesias porque decían que no se enteraban de las horas, y por lo tanto las limosnas descendían precipitadamente, el párroco fue a llamarme a casa y me dijo que vale, que lo de Tente Nublo, de momento quedaba apartado, pero que volviera a tocar las campanas, porque si no se iban a descarriar las ovejas de su rebaño, y si se iban al infierno, la culpa la tendrían los campaneros, y entre ellos yo.”

Cuenta que no pasó nada “porque entonces gobernaba la república, que si no todavía estábamos todos en la cárcel!”.

Al de un tiempo cuando volvió a tocar las campanas dice que “me llamó el cura a la sacristía para tratar cosas de mi oficio. Pero cuando le volví a repetir que ni por todo el oro del mundo volvía a subir al campanario a tocar a Tente Nublo, y que lo mismo pensaban todos los campaneros del arciprestazgo, el tío puso el grito en el cielo y me amenazó con quitarme el sueldo. Pero como para mí eso es sagrado, porque es el único dinero que gano en invierno, le dije que si tenía cojones para hacerlo, yo también los tendría para sacudirle una sarta hostias que no le iba a conocer ni San Pedro. El al oírlo, me miró todo sonriente pensando que aquello era broma “.

El cura le contestó que eso le pasaba porque no tenía fe. Le replicó Tomás: “¡Joder con la fe! Si de tener fe se trata ¿por qué en vez de mandarme a mi subir al campanario para hacer el tonto, sabiendo que no tengo la fe necesaria para espantar la tormenta, no sube usted que la tiene? O mejor aún, ¿por qué no nos haces una demostración el próximo día que vuelva la tornada y sin subir a la torre, la espanta desde la iglesia a la vista de todo el mundo?. ¿No cree que eso sería un milagro que le haría rico con las limosnas que le darían y le pondría a usted en los altares?”

El cura le contestó que no era mala idea, “pero de momento lo vamos a dejar así. Y si no quieres subir a tocar, no subas; pero no le digas a nadie, lo que acabamos de hablar aquí”.

He aquí el motivo por el cual se dejó de tocar a Tente Nublo y el por qué, de que la gente mayor no haya oído nunca. Se dejó de tocar entre el año 1931 y 1936, posiblemente entre 1931-33 cuando gobernaba Manuel Azaña (de izquierdas), porque después vino el llamado “bienio negro” y dudamos que los que gobernaron entonces hubieran aceptado eso. O en todo caso en 1936 cuando volvió a ganar la izquierda, en este caso el Frente Popular.

Hoy en día nos cabreamos cuando a causa de una tormenta nos quedamos sin cobertura de móvil o sin señal de televisión, pero antiguamente, u hoy los baserritarras”, se podían quedar  sin la cosecha de ese año o la vaca que les daba leche, que era el sustento de toda la familia. Unas tradiciones más que se han perdido, creemos que para siempre.

 

BONUS TRACK

Aparte de los dichos o refranes mencionados, tenemos recogidos otros tres, que tienen que ver con la meteorología y son propios de este municipio que queremos añadir a este artículo.

Cuando por el Escalón o la Colisa (Kolitza) se ponía negro decían en Santa Coloma: “Ponte los cueros por encima”

Ese dicho vendría porque cuando llovía usaban pellejos de carnero, que eran más grandes que la de las ovejas, para cubrir la yunta de los bueyes.

“Cuando las grullas van a la Peña, coge el carro y vete a por leña.”– “Cuando van para el mar coge las redes y vete a pescar”.

“Cuando las grullas van para Castilla coge el hacha y haz astillas”.– “Cuando las grullas van para la mar, coge el arado y vete a arar”.

Una de las tres rutas migratorias por Europa que hacen las grullas desde el norte hacia el sur para pasar el invierno es la que desde Escandinavia les lleva al sur de la península ibérica y norte de África. Precisamente esta ruta es la que pasa por aquí y de ahí vienen estos refranes. Que viene a decir que cuando las grullas van hacia la peña (Sur), viene el frío. O el caso contrario.

 

P.D: Este es un artículo sobre documentos o testimonios recogidos en el pueblo. No trata de ser un exhaustivo trabajo de cómo hacían nuestros antepasados para ahuyentar las tormentas en Euskal Herria. Lo que constata es que aquí también había esa tradición. Si hubiéramos recogido testimonios hace 30 años, seguramente tendríamos más detalles, pero es lo que hay.

Bibliografía:

Fotografías:

  • Artziniega Museoa.

El procurador monolingüe vasco de la Hermandad de Artziniega en 1682

Hace 334 años, a finales de noviembre de 1682, se celebró como cada año la Junta General de Santa Catalina en el convento de San Francisco de la Ciudad de Vitoria. Allí acudieron representantes -procuradores- de todas las hermandades de Álava para tratar, debatir y solucionar diversos asuntos relativos a la provincia. La Junta, como era habitual, comenzó el viernes 18 de noviembre, y se prolongó hasta el viernes siguiente. Y fue precisamente a falta de un día para que terminara, el 25 de noviembre, día de Santa Catalina, cuando tras debatir sobre dónde guardar las armas que se compraron para hacer frente a una posible invasión francesa de Fuenterrabía, se recoge una circunstancia curiosa referida al idioma en el séptimo punto del acta.

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